Después de divertirnos con la locura y frescura de Santitos el director Alejandro Springall regresa una vez más con una cinta religiosa o más bien una exploración de la fe y la im-portancia que le damos en nuestras vidas diarias.
No hay duda que la cinta causara cierta controversia, y es que aunque la película trata de no tocar algunos temas sensibles de esta religión, sigue siendo una comedia que toca territorios de humor negro. No tengo idea cual sea su publico, la primera impresion que da es una pelicula mas para fortalecer a la religion Judía, pero la cinta toma rumbos distintos, sorprende, algo que no les gustara a muchos.
La familia es divertida, sobre todo Esther, hija del difunto, que siente la necesidad de darse una transformación no solo mental si no también física, quiere renacer, despertar a un mundo diferente. Hay muchísimo potencial en la cinta, muy buenas actuaciones de parte de todo el elenco. Destacar a la maravillosa Sharon Zundel y a una actriz que hizo especial a la ultima película de Fernando Sarinana Niñas Mal la veterana y guapa Blanca Guerra. |