Benito Zambrano acaba de rodar su tercer largometraje, La voz dormida, adaptación de la novela de Dulce Chacón escrita a cuatro manos por el director con Ignacio del Moral, que marca el retorno al universo femenino que de forma conmovedora y brutal retrató en su opera prima Solas (1999).El nuevo film es una historia que se desarrolla en la postguerra civil, y gira en torno a un grupo de presas republicanas que sufren la represión y la tortura. Inma Cuesta y María León protagonizan esta producción de 3,5 millones de euros, que es producida por las compañías andaluzas Maestranza Films y Mirada Sur. El film se rodó a lo largo de ocho semanas en localizaciones de Madrid y en la cárcel de Huelva. Este será el primer largometraje que dirige Zambrano desde Habana Blues (2005), que le siguió a su aclamada Solas. La Voz Dormida,es una historia situada en la posguerra, principalmente en la cárcel de mujeres de Ventas en Madrid. Su argumento gira en torno a un grupo de presas republicanas que sufren la represión y la tortura, especialmente en Hortensia, condenada a muerte y embarazada, y de su hermana Pepita. El reparto está encabezado por Inma Cuesta (Primos) y María León. Les acompañan en el elenco Marc Clotet, Daniel Holguín, Berta Ojea, Miryam Gallego, Susi Sánchez, Begoña Maestre y Ana Gracia, entre otros.
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