| |
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
 |
| LA VENTANA |
| Drama / España-Argentina / 2008 / 85' / Wanda |
| Directora: Carlos Sorín. |
| Actores: María del Carmen Jiménez, Taco Larreta, Emilse Roldán, Roberto Rovira, Victoria Herrera, Marcos Lezama. |
| Guión: Pedro Maizal, Carlos Sorín. |
| Música: Nicolás Sorín. |
| Producción: José María Morales. |
|
|
|
| SINOPSIS |
Al amanecer Antonio, un hombre de ochenta años, se despierta en el que será el último día de su vida. No sabemos si él lo sabe. Quizá lo intuye, porque cada momento, cada variación de la luz, le llama la atención. Vive en una antigua casa de campo. Está en cama, enfermo, y lo cuidan con dedicación sus caseros y una empleada. Esperan a su hijo, que vive en el extranjero y no ve hace mucho tiempo y que llegará esa tarde informado del estado de su padre.
Antonio habla poco. Parece ser el único que está dentro del tiempo, mas denso, los demás están desfasados, apurados, o nerviosos. El tiempo es de Antonio, él está en un estado contemplativo, está en el presente. A través de la puerta entreabierta de su habitación, es testigo de lo preparativos para la llegada de su hijo. El médico que lo visita y que conoce desde hace años, es la única persona con la que Antonio pude compartir sus inquietudes, su curiosidad intacta: los mecanismos de la memoria, los ciclos temporales que se repiten con variaciones, la migración de los pájaros. El médico habla con él mientras lo revisa y le recomienda reposo. Sabe que habrá que internarlo. |
|
| COMENTARIO |
Cuando Carlos Sorín comenzó a trabajar en La ventana pensó hacer un film en el que la historia se desarrollase en un tiempo real corto, en las pocas horas que van del amanecer al atardecer y con la visión enrarecida de quién, como Antonio, permanece obligatoriamente en cama y espera hacia la noche la visita de su hijo. Pensó a su vez en un film con una historia muy tenue en la que aparentemente pasa muy poco, pero con la esperanza que pueda ocurrir mucho en la mente del espectador. Una película que haga las veces de una lente de aumento, donde los pequeños y inconsistentes detalles se magnifiquen.
Tomando como base el recuerdo que le dejó Fresas Salvajes, de Ingmar Bergman, La ventana tiene un trabajo sobre la imagen y la puesta en escena mucho mas elaborado que sus películas anteriores, cuya cámara, intencionalmente desprolija, simulaba un documental.
Sorín ha intentado que las emociones, si surgen, sea por las imágenes y la incomparable musicalidad de los ruidos de la naturaleza.
|
|
|
|
Ver imágenes de esta película |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|