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| UN MILLÓN DE AMIGOS |
| Comedia / España / 2007 / 83' / Vendaval Producciones |
| Director: Fernando Merinero. |
| Actores: Javier Jurdao, Mónica Pedreira, Sandra Gómez, Borja Sumozas, Carlos Lorido, Manuel Tallafé. |
| Guión: JavierJurdao, Fernando Merinero. |
| Montaje: Fernando Merinero. |
| Producción: Fernando Merinero. |
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| JUGOSOS TROZOS DE VIDA |
Presentada en la pasada edición del Festival de Cine de Málaga como película “sorpresa” que acompañó la proyección del film inaugural, Un millón de amigos nos cuenta la historia de Javier Jurdao, un guionista que alcanzó cierta fama trabajando como actor ocasional en films tan conocidos como Torrente o La Comunidad, y quien un buen día decide hacer de su capa un sayo y abandona su estabilidad económica para experimentar la vida sin trabajo ni dinero. ¿Se puede vivir sin dar un palo al agua y sólo de lo que te puedan ofrecer los amigos?. A partir de ahí Fernando Merinero, director decididamente a contracorriente del tipo de cine fácil y adocenado que se rueda en nuestro país (como muestran sus anteriores trabajos Los hijos del viento o Cásting, donde asumió el riesgo de apostar por el documental y un tipo de films vivos, como él mismo los define) planta la cámara delante de tan singular figura y relata de manera concienzuda y elaborada el día a día de alguien que decide vivir al margen de las normas establecidas por una sociedad que aprieta al bolsillo sin descanso. La película en algunos instantes alcanza cotas de docudrama social aunque la mayoría de metraje sea un auténtico festín de humor e hilaridad. Jurdao es un verdadero terremoto que arrasa verbalmente con todo lo que se pone a su alrededor. Su filosofía de vida crápula que lo convierte en un hombre de vida licenciosa transfiere la pantalla y hace cómplice al espectador desde el inicio. Ahí cabe destacar la pericia del director, quien se arma de paciencia para acabar encontrando la esencia del personaje.
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Merinero es consciente de que el experimento llevado a cabo por el cómico es lo suficientemente atractivo para dejarlo madurar en pantalla. Y así, de pequeños retazos de vida, se crea un film sólido y, sobretodo, dotado de una coherencia brutal. Las andanzas de este Quijote de nuestro tiempo que realiza su viaje iniciático de sofá en sofá consiguen entretener en todo momento. Mientras el entomólogo que hay tras la cámara disecciona a su particular criatura, ésta se divierte y nos divierte con una frescura (se admite el doble sentido de la palabra) que el espectador disfruta y agradece. Soberbios son aquellos momentos en que Jurdao actúa en garitos como monologuista, donde da rienda suelta a su verborrea hilarante y consigue que te rías como hace tiempo que no lo hacías. La feroz crítica que se hace del sistema capitalista viene dada desde la ironía y el sarcasmo, e incluso en ocasiones desde el posicionamiento más radical (Jurdao no duda en realizar pintadas con spray en las paredes de los bancos. Capítulo aparte merece la figura de su padre, Francisco Jurdao, un auténtico estudioso de la vida que dedica su existencia a la búsqueda del amor total, y a quien su hijo parece seguir a pie juntillas (cada aparición en pantalla de padre e hijo te hace venir a la memoria aquella frase que dice de casta le viene al galgo). En definitiva, ésta es una película modesta a la que otras superproducciones no le llegan ni a la suela de los zapatos. En ocasiones el dinero nubla el ingenio y Merinero da una lección de humildad y buen cine a todos aquellos que creen que el futuro del cine español pasa por el negocio y los beneficios. ¿Qué hay más beneficioso que tener un millón de amigos... y así más fuerte poder cantar?. |
| Francisco Nieto |
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