En la vida existen personas que devoran y otras que son devoradas. Raimundo Nonato, nuestro protagonista, descubre un camino aparte, el de la cocina y es en las cocinas de un bar de carretera, de un restaurante italiano e incluso en la cocina de la prisión (¿qué hizo para acabar allí?) que Nonato vive su intrigante historia.
Y también aprende las reglas de la sociedad de quien manda y de quien obedece; reglas que el utiliza en su propio beneficio, porque los mismos cocineros tienen derecho a comer su parte, y ellos saben, mejor que nadie, cual es la mejor parte.
La vida de Nonato cambia de la noche al día, iniciándose su afirmación en el mundo. Una casa, ropa cara, relaciones personales y, sobretodo, el amor de una mujer, una prostituta de buen apetito con la que establece una ancestral relación de sexo y comida. Después, a causa de unos desafortunados incidentes, da con sus huesos en prisión, donde se gana la confianza de un jefe mafioso, ya que tiene el don de convertir el rancho de la cárcel en auténticos platos exóticos. |