La antena es una fiesta de la producción argentina. Desde la publicidad, llegan el realizador Esteban Sapir (director de Picado Fino) y la productora La DobleA para presentarnos una película que destaca por su genial conjunción de dirección de arte, música, fotografía y efectos visuales. El film es un todo sonoro-visual, en el que los matrimonios entre las imágenes y la música, y entre unos cuadros con otros, jamás se interrumpen. La antena es un exhibición coherente y consistente, que se va dando in crescendo, pero sin indiferencia hacia el argumento.
La historia avanza como una fábula, un poco en la tradición de la novela infantil, con elementos del cómic, del expresionismo y del film-noir. Es una película hipnotizante.
El guión no es excelente, pero tampoco peca de pretencioso; y funciona a pesar de ciertas disparidades en los registros de los diálogos (tal vez, la mezcla de las formas de expresión neutra y argentina sea intencional). En el elenco destaca el gran Alejandro Urdapilleta, Rafael Ferro, que logra llevar adelante un papel protagónista, y Valeria Bertucelli, que aporta el toque glamouroso. |