-”Que película mas rara”, es lo primero que escuché cuando el fundido a negro dejo paso a los créditos finales de Balada triste de trompeta, una película que crea controversia allá donde se visiona y donde uno puede amarla u odiarla, donde el termino medio no existe en este largometraje y donde un servidor confundido al tener que estar en un bando o otro al estilo de quien tienes que elegir, al payaso tonto o al payaso triste.
Alex de la iglesia ha creado una metáfora sobre la guerra civil y a posteriori una historia en la época del franquismo con una primera media hora sublime que es posiblemente lo mejor de la película, dejando paso a una historia que trata de la rivalidad entre dos payasos ( alguien dijo “Muertos de risa” ) por el amor de una trapecista metida en el lio de tener que elegir entre ambas bestias con un toque fotográfico también influyente al 100% en el metraje y una historia grotesca, pintoresca, delirante y decididamente exagerada, en la que cuando sales de la sala de cine no sabes si has visto un drama, una comedia, o tan sólo una tomadura de pelo.
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